16.4.10

La Revolución de 1910


Tlapa también es teatro de la Revolución de 1910. Dos acciones entre todas las habidas son las que permanecen en la tradición popular. La primera de ellas es la toma de Tlapa en mayo de 1911 por Andrew Almazán.
La otra acción de armas, que prevalece en el recuerdo sobre todo de los ancianos, es la del 5 de mayo de 1912 en que los zapatistas encabezados por el propio Emiliano Zapata intentaban tomar la plaza. Esta batalla ocurre una vez deslindados los campos entre maderistas y zapatistas 8 (Ravelo, 1990 pág. 43).

Vinculación de Tlapa con los acontecimientos ocurridos durante la Guerra de Independencia y la Revolución de 1910

Guerra de Independencia
Con la revolución de Independencia al igual que en todo el estado, en la región de la Montaña y en Tlapa como centro económico político de la región también se dieron importantes hechos de armas que contribuyeron a la Independencia del país. Morelos y Guerrero sobre todo libraron luchas importantes en esta zona.
Morelos había tomado Chilapa el 20 de agosto de 1811, después de permanecer tres meses ahí, se dirigió hacia Tlapa en los primeros días de noviembre de 1811.
Tomó la plaza sin combatir pues los realistas se habían retirado hacia Oaxaca; aquí se le unió el Vicario del pueblo, el padre Mariano Tapia, quien antes había servido a los realistas, lo nombró coronel, ordenándole que levantara un regimiento con los habitantes de la población, el indio Victoriano Maldonado cuyo valor y resolución le serían útiles posteriormente, al mando de un regimiento de tlapanecos también se le incorporó en esta plaza.
Estacionado aquí un emisario del sacerdote Antonio Palafox acudió a ofrecerle el indulto, encontrando como es obvia la negativa del jefe de la Revolución.
De Tlapa, el General Morelos marchó hacia Chiautla que era defendida por el español Mateo Musitu.
El General Guerrero, consumador de la Independencia y que se había unido a la causa libertaria en octubre o noviembre de 1810, escenificó en esta región importantes hechos de armas.
En marzo de 1814, Tlapa había sido recuperado por los realistas. Gabriel Armijo “restableció a las autoridades realistas de estos rumbos, tratando de resguardar la entrada de la Mixteca, situó en esta población al capitán Moya, en lugar del de igual graduación Montoto”.
En el mes de mayo, Guerrero alcanzó algunos triunfos sobre La Madrid, en algunos lugares cercanos a Tlapa.
En agosto, el realista Robles derrotó en las inmediaciones de dicha población al jefe insurgente Victoriano Maldonado que al caer prisionero fue inmediatamente fusilado, después de varios encuentros pequeños con las fuentes realistas su objetivo era Tlapa que tenía gran importancia estratégica: Constituía la llave de las comunicaciones entre las comandancias del Sur y la provincia de Oaxaca, con Puebla. De aquí que Guerrero se empeñara en tomarla. Mandó de adelantada a su segundo Juan del Carmen para que merodeara por los alrededores de la Villa.
El 20 de junio de 1815 Juan del Carmen le avisó que el enemigo se halla cerca. Apresuró la marcha para apresurar al del Carmen, pues la batalla había comenzado. Después de fiero combate, donde nadie pedía ni daba cuartel la energía de los insurgentes se impuso, sin descansar se dirigieron con sigilio, aprovechando la oscuridad de la noche para que al día siguiente la Villa de Tlapa amaneció sitiada. Guerrero rompió el fuego al despuntar el alba estrechando en un círculo con sus hombres la codiciada plaza.
Día tras día los combates se sucedían hasta contar veinte en que el sitio no dejó mover a los realistas.
Al interceptar un correo supo que Armijo se dirigía a auxiliar a los sitiados, ocupando la loma llamada la Caballería. Presuroso, Guerrero se posicionó de ella y mandó 100 hombres al camino de la Cruz donde Armijo lo sorprendió al encontrar a los insurgentes tomando un breve descanso. Sin embargo, se recuperaron de inmediato reaccionando con bravura y lo que parecía una derrota se convirtió en victoria. Armijo se vio obligado a huir rumbo a Olinalá.
Guerrero entonces decidió apretar el cerco sobre Tlapa y cuando estaba a punto de tomarla ante la inminente capitulación de Carlos Moya, Morelos que escoltaba el congreso hacia Tehuacán, mandó llamarlos en su auxilio. Guerrero tuvo que abandonar el sitio para acudir en ayuda del generalísimo, sin embrago ya nada pudo hacer pues este había quedado prisionero (Salazar, 1983, pág. 43)


Antecedentes coloniales


La providencia de “Tlappan” fue conquistada por los españoles poco después de la toma de Tenochtitlán, bajo las órdenes del marqués del Valle. Los primeros españoles llegan a esta región a un punto llamado Teteltenango “lugar rodeado de murallas” o “lugar amurallado” (probablemente el actual Tenago situado entre Chilapa y Tlapa).
La dra. Vega nos dice que fue en Tetenago. Entre las motivaciones de los invasores para llevar la conquista a la actual montaña guerrerense resaltaba la localización y explotación de las minas que por los tributos indígenas que aparecían en la matrícula debían de ser considerables.
La provincia de Tlapa de acuerdo a la matrícula era una las que mayores proporciones de oro aportaba. Tlapa había sido sometida por los conquistadores presumiblemente el año de 1522. Al sur de la provincia, Pedro de Alvarado funda San Luis, la provincia de Tlapa queda comprendida en el territorio del ayuntamiento de San Luis hasta el año de 1531, cuando los españoles los abandonaron, desintegrándose el ayuntamiento. En 1532 Tlappan se inicia como corregimiento. En 1550 los deberes del corregidor de Tlappan serán asumidos por la alcaldía mayor de Zumpango. En 1550 Oinalá y Huamuxtitlán fueron incorporados a la alcaldía mayor de las minas de Ayoteco; Azoyú y San Luis fueron incorporados a la provincia de Xalapa, Sitla y Acatlán.
En 1579, Tlapa alcanza la categoría de alcaldía mayor recuperando Azoyú y San Luis Acatlán; Olinalá y Huamuxtitlán fueron recuperados hasta el siglo XVII, probablemente en la década de 1680. En 1787 Tlappan se transforma en subdelegación de la intendencia de México; en 1792 pasa a depender de Puebla (Martínez, 1992, págs. 33-35).